Key Highlights
Aquí tienes los puntos clave de nuestra guía sobre prácticas profesionales:
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Desde 2024, todos los alumnos de prácticas, ya sean pagadas o no, tendrán que cotizar a la Seguridad Social.
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Las prácticas profesionales son la primera vez que estás en el mundo laboral. Te ayudan a completar tu formación profesional.
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Hay distintos tipos de prácticas, como el contrato en prácticas o los acuerdos que tienen los centros de estudio.
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Aunque no siempre siguen el salario mínimo interprofesional, muchas prácticas sí dan una ayuda económica.
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Son una gran ocasión para que los estudiantes universitarios tengan experiencia que será muy útil.
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Con las prácticas, puedes usar tus conocimientos y aprender nuevas habilidades en el entorno profesional.
Introducción
¡Hola! Si ya vas a terminar tus estudios o tú buscas tu primer trabajo, has llegado al lugar correcto. Empezar en el mundo laboral puede parecer difícil, pero las prácticas profesionales son la forma de pasar de la formación académica a lo que será tu carrera. Esta guía es para responder todas las dudas y ayudarte a dar los primeros pasos con confianza. Aquí verás cómo tu formación profesional puede ser práctica y de mucho valor. Descubramos juntos cómo empezar.
Introducción a las prácticas laborales en España
Las prácticas laborales en España son muy importantes en el sistema educativo. Estas te ayudan a usar lo que aprendes en clase en un trabajo real. No solo vas a mirar, también vas a ser parte del equipo y aprender cosas nuevas que no salen en los libros.
Para que todo salga bien, las prácticas se regulan mediante un convenio de prácticas. Este acuerdo lo firman tu centro de estudios, la empresa y tú. Más adelante, vamos a ver exactamente qué son las prácticas y cómo no son lo mismo que un empleo normal.
¿Qué son las prácticas profesionales y cómo funcionan?
Las prácticas profesionales te ayudan a conseguir tu primera experiencia laboral en lo que estudias. El objetivo principal de este tipo de formación es que puedas aprender y mejorar habilidades prácticas. No tienes que trabajar igual que una persona contratada en la empresa. Todo se organiza con un plan formativo.
El plan formativo es un documento básico. En él, se explica qué funciones desempeñadas tendrás, los objetivos de tu aprendizaje y las competencias que vas a conseguir. Este plan te guía en la empresa. El plan hace que vivas una experiencia laboral que sea de verdad útil para tu futuro y que te enseñe cosas nuevas.
Las prácticas profesionales se hacen oficiales con un contrato de prácticas o con un convenio. Ese acuerdo marca las normas sobre cuánto tiempo vas a estar, tu horario y si tendrás alguna compensación económica. Así tienes la seguridad de que la experiencia será buena y que cumplirás unos objetivos de formación que están claros.
Diferencias entre empleo y prácticas laborales
Es muy importante que no confundas un empleo con una práctica laboral. Sus objetivos y reglas no son iguales. El contrato de trabajo es para una relación con fines productivos. Las prácticas, en cambio, están hechas para que aprendas sobre el mundo laboral por primera vez.
Las características de un contrato de prácticas no son iguales que las de uno laboral. El tiempo de trabajo suele ser más flexible y ajustado a tus estudios. Además, la relación no sigue las mismas reglas que un empleo normal.
Para que lo veas más claro, aquí te muestro las diferencias principales:
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Finalidad: La práctica es para formar a la persona; el empleo es para hacer trabajo productivo.
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Vinculación: La práctica está conectada por un acuerdo con el centro de estudios; el empleo, por un contrato de trabajo directo.
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Regulación: Las prácticas se siguen por las reglas educativas y acuerdos dados. El empleo sigue por el Estatuto de los Trabajadores.
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Objetivo: En las prácticas buscas aprender. En el empleo, debes cumplir los objetivos de la empresa.
Tipos de contratos en prácticas y convenios
Para formalizar tu experiencia, hay diferentes opciones legales. Las más usadas son el contrato formativo y el convenio de prácticas universitarias o de formación profesional. Cada uno tiene sus propias reglas y requisitos. Se adaptan al tipo de formación que haces.
Saber cuál es el que te corresponde es importante. Así sabes qué derechos y deberes tienes. El contrato formativo es más de trabajo. Por otro lado, los convenios son solo académicos. Ahora, te contamos los detalles de cada uno.
Contrato en prácticas
El contrato en prácticas, ahora conocido como contrato para la obtención de la práctica profesional, es una modalidad pensada para quienes ya han finalizado sus estudios. Este tipo de contrato sí tiene una relación laboral y está regulado por el Estatuto de los Trabajadores. Su objetivo es permitirte aplicar tu título reciente en un entorno real.
La duración del contrato es limitada, no pudiendo ser inferior a seis meses ni superior a un año. En cuanto a la remuneración, aunque no se rige estrictamente por el salario mínimo interprofesional, el sueldo se fija según el convenio colectivo aplicable, sin que pueda ser inferior a la retribución para el contrato formativo. La jornada laboral puede ser completa o parcial.
Aquí tienes un resumen de sus características principales:
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Característica |
Descripción |
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Requisito |
Haber obtenido un título universitario, de FP o similar en los últimos 3 años. |
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Duración del contrato |
Mínimo 6 meses, máximo 1 año. |
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Jornada laboral |
Puede ser a tiempo completo o parcial. |
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Salario |
Fijado por convenio colectivo, no inferior al del contrato de formación. |
Convenio de prácticas universitarias y de FP
Si todavía estás estudiando, lo más seguro es que uses un convenio de prácticas. El convenio de prácticas es un acuerdo entre tú, tu universidad o el centro de formación profesional, y la empresa en la que harás las prácticas. No cuenta como trabajo, es una actividad formativa de tu plan de estudios.
Las prácticas, tanto para estudios universitarios como para formación profesional de grado medio, son clave en el sistema de formación profesional. Ayudan a juntar la teoría con la práctica real en el sector que te gusta. ¿Dónde las puedes buscar? Muchas veces, el lugar donde estudias tiene bolsa de empleo o acuerdos con empresas.
También hay plataformas como Talentoteca, que conectan a estudiantes con empresas que buscan gente joven. Estas webs muestran ofertas de prácticas curriculares (obligatorias) y extracurriculares (voluntarias), así puedes encontrar la oportunidad ideal para ti.
Beneficios de trabajar en prácticas
Hacer prácticas es de las mejores cosas que puedes hacer para tu futuro. Lo principal es que ganas experiencia profesional, algo que cada vez más empresas buscan. Esto te hace diferente a otros que quieren lo mismo que tú y te ayuda a ver cómo funciona de verdad ese sector.
Cuando terminas las prácticas, te dan certificados que muestran lo que has hecho y las habilidades que tienes. Así tu currículum se ve mucho mejor. Aquí te contamos cuáles son las ventajas para ti y para la empresa donde haces las prácticas, y ves que todos salen ganando en esta relación.
Ventajas para el estudiante
Como estudiante, la práctica profesional te ofrece muchas nuevas opciones. La ventaja principal es que las prácticas profesionales cuentan como experiencia laboral. En tu práctica profesional, estás en contacto con el mundo laboral por primera vez. También usas lo que aprendiste en tu formación académica para enfrentar los problemas y tareas de cada día. Muchas veces no puedes aprender esto solo en el aula.
Además de sumar experiencia profesional, en tus prácticas profesionales también mejoras algunas habilidades blandas. Por ejemplo, aprendes a trabajar en equipo, cómo comunicarte y cómo enfrentar problemas. Al mismo tiempo, es un buen momento para conocer gente y comenzar a formar tu red de contactos. Eso te ayudará mucho para avanzar en tu carrera más tarde.
Aquí tienes un resumen de los beneficios clave:
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Experiencia relevante: Le da mucho valor a tu CV y te ayuda a competir mejor.
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Desarrollo de habilidades: Obtienes competencias técnicas y personales.
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Networking: Te conectas con profesionales del sector.
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Orientación profesional: Puedes ver qué te gusta y para qué eres bueno, lo que te ayuda a elegir tu camino.
Ventajas para la empresa
Para una empresa, tener estudiantes en prácticas trae muchos beneficios. El más grande es la oportunidad de atraer y enseñar a gente joven con ideas nuevas y mucha ganas de aprender. Así, se puede dar nueva energía y puntos de vista a los equipos de trabajo en el mundo laboral.
Además, las prácticas son como un periodo de prueba, pero sin okay hice de un contrato laboral real. De esta forma, la empresa puede ver tus habilidades, tu actitud y cómo te adaptas al ambiente antes de pensar en darte un trabajo fijo. Así, ven cómo haces las funciones desempeñadas y entienden si encajas en el mundo laboral que ofrecen.
Con esto, las empresas pueden encontrar profesionales que pueden crecer juntos y que entiendan sus modos y valores. Es una buena inversión a futuro porque ayuda al cambio de generaciones y trae innovación.
Requisitos para acceder a unas prácticas laborales
Para hacer prácticas, hay requisitos que tienes que cumplir. El más importante es estar inscrito en una formación que incluye las prácticas en el plan de estudios. Esto afecta a los estudiantes universitarios y también a los que están en un ciclo de grado medio o superior.
Desde el 1 de enero de 2024, hay un requisito nuevo en el tema administrativo. Ahora, tienes que estar dado de alta en la Seguridad Social. Aquí te contamos qué papeles necesitas tener según si eres estudiante universitario o de Formación Profesional.
Documentación necesaria para estudiantes universitarios
Si formas parte de los estudiantes universitarios que buscan prácticas, debes saber que la documentación más importante está ligada a tu matrícula y a la Seguridad Social. Es clave que estés haciendo un grado, máster o título universitario que deje firmar un convenio de prácticas.
Ahora hay un requisito nuevo. Necesitas tener un Número de la Seguridad Social (NUSS). Si no has trabajado antes, es posible que no cuentes con este número, pero no te preocupes. La empresa o la universidad lo pueden pedir por ti y darte de alta antes de empezar la experiencia profesional. Si ya lo tienes de empleos anteriores, solo tienes que pasárselo a quien lo pida.
Así que los requisitos para entrar a unas prácticas son fáciles de cumplir. Tienes que estar matriculado en la universidad y contar con el NUSS para formalizar tu alta. Con estos dos puntos podrás firmar el convenio de prácticas o contrato de prácticas y empezar en el mundo laboral sin problemas.
Documentación necesaria para estudiantes de FP
Para los estudiantes de formación profesional, el proceso se parece mucho al que hacen los estudiantes universitarios. Lo más importante es estar matriculado en un ciclo de grado medio, superior o en un curso para sacar certificados de profesionalidad de nivel que tengan un módulo de prácticas en empresas.
Como pasa en el otro caso, lo nuevo es que ahora hace falta tener un Número de la Seguridad Social (NUSS) para poder darte de alta. El alta la hace el centro de formación profesional o la empresa que colabora, y ellos se encargan de todos los trámites antes de que empieces.
Este trámite es parte del convenio de prácticas que firmas. Así se asegura que durante tu tiempo en la empresa estés cubierto. De este modo, tu formación profesional en el puesto de trabajo está regulada y protegida desde el primer día.
Guía paso a paso para empezar a trabajar en prácticas
¿Listo para empezar a buscar prácticas? ¡Eso es muy bueno! El proceso puede parecer difícil al principio. Pero si lo divides en pasos, se hace mucho más sencillo. Cada parte, desde la primera hasta la entrevista final, es una chance para aprender y mostrar lo que sabes.
Esta guía te ayuda en todo el proceso de selección. Así puedes lograr esa experiencia laboral que tanto buscas. Prepárate para juntar tus recursos, buscar las mejores ofertas y mostrar por qué eres el candidato ideal. ¡Vamos a empezar!
Lo que necesitas para comenzar: recursos y preparativos
Antes de empezar a mandar tus solicitudes, la preparación es muy importante. Lo primero que hay que hacer es tener todo listo. Esto quiere decir, contar con un currículum que esté al día y saber bien qué tipo de actividad formativa quieres buscar. Es bueno que lo que escojas tenga que ver con tus estudios y tus metas de trabajo.
También es útil saber dónde buscar las mejores opciones. Si piensas dónde puedes ver ofertas de prácticas remuneradas, los portales como Talentoteca, las bolsas de empleo de tu universidad y también redes como LinkedIn pueden ser de mucha ayuda. Muchas empresas ponen ahí sus programas para la gente joven.
Por último, hay que estar listo para los sistemas de evaluación que usan las empresas. Ellos pueden pedirte que hagas pruebas psicotécnicas, tareas en grupo o entrevistas personales. Estos son los pasos más importantes para estar preparado:
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Pon al día tu CV y tu perfil de LinkedIn.
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Piensa bien qué prácticas y de qué sector te gustaría hacer.
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Escribe una carta de presentación general que puedas cambiar según la empresa.
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Averigua sobre las empresas que te parecen interesantes.
Paso 1: Buscar y seleccionar ofertas de prácticas
Cuando ya estés listo, es momento de pasar a la acción y buscar. No te quedes solo con una opción. Mira en diferentes lugares para tener más oportunidades. Los portales de empleo son muy buenos, porque tienen miles de ofertas de empresas de todo tipo y tamaño.
No solo busques en portales privados; también usa los recursos públicos. El servicio público de empleo (SEPE) y los servicios de empleo de tu comunidad a veces tienen programas de prácticas. Además, como dijimos antes, la orientación laboral de tu universidad o de tu centro de FP puede ayudarte mucho.
Tómate un Oh! para leer bien cada oferta. Mira los requisitos, qué tareas tendrás y cuánto tiempo dura. Elige las opciones que de verdad van bien con lo que sabes hacer y con lo que quieres aprender. Buscar bien es mejor que mandar muchas solicitudes sin pensar.
Paso 2: Preparar el CV y carta de presentación
Tu CV y tu carta de presentación son como tu tarjeta de visita. Deben ser claros, profesionales y estar hechos para cada oferta de trabajo. No uses el mismo documento todo el tiempo. Es importante que adaptes tu CV para que muestres la formación académica y las habilidades que buscan en la empresa.
En tu CV, muestra tus estudios, tus experiencias anteriores como voluntariado o trabajos en verano, y tus competencias, tanto técnicas como personales. Usa un diseño sencillo y que sea fácil de leer. Recuerda que los reclutadores solo miran los currículums por unos segundos, por lo que la primera impresión es clave.
La carta de presentación te ayuda a mostrar tu motivación. Es bueno contar por qué esa empresa te interesa y cómo la práctica se relaciona con tu plan formativo. Explica que hiciste una búsqueda sobre ellos y que tienes interés real. Una buena carta puede hacer que lean tu CV en vez de descartarlo.
Paso 3: Solicitar prácticas y pasar entrevistas
¡Has enviado tu solicitud de prácticas y te han llamado para una entrevista! ¡Felicidades! Este es el último paso para conseguir el puesto de trabajo formativo. La entrevista es una charla donde los dos se pueden conocer mejor. No es un examen, así que intenta estar tranquilo y sé tú mismo.
Prepárate bien para este momento. Busca mucha información sobre la empresa, lee de nuevo tu propio CV y piensa en algunos ejemplos de situaciones donde mostraste las habilidades que tienes. También lleva listas algunas preguntas para hacerles. Eso va a mostrar interés y que tienes ganas.
La entrevista puede verse como un pequeño periodo de prueba. Es tu oportunidad para mostrar tus ganas de aprender y por qué serías un buen añadido para su equipo. Viste ropa adecuada, llega a tiempo y mantén una actitud positiva. Si te preparas bien, tendrás más posibilidades de éxito.
Derechos y obligaciones del alumno en prácticas
Como alumno en prácticas, tienes tanto obligaciones como derechos que debes conocer. Desde principios de 2024, lo más importante es que ahora formas parte del sistema de la Seguridad Social. Esto te da una cobertura básica.
Estos derechos te ayudan con temas como la jornada laboral, la duración del standard de contrato y, si tus prácticas son pagadas, recibir una compensación económica justa. Aquí te contamos más sobre tus derechos laborales, salariales y las reglas sobre tu tiempo de trabajo.
Derechos laborales y salariales
El derecho más importante que tienes como alumno en prácticas es estar dado de alta en la seguridad social desde el primer día. Esto hace que estés cubierto frente a enfermedades y accidentes, lo que se llama contingencias comunes. Además, el tiempo que pases en tus prácticas se contará para tu pensión de jubilación en el futuro.
Si tienes prácticas remuneradas, tienes derecho a recibir la ayuda económica que pusieron en el convenio. No siempre sigue el salario mínimo interprofesional, pero la cantidad que vas a recibir debe estar bien clara. La empresa tiene que aplicar y realizar tus cotizaciones, y te quitará una parte pequeña de esa ayuda si las prácticas son remuneradas.
Debes tener un tutor en la empresa que te ayude y se encargue de tu aprendizaje. Él o ella debe hacer que tu jornada laboral y tus tareas sean las que aparecen en el plan formativo. También tienes derecho a que te den una evaluación de tu trabajo y a recibir un certificado cuando termines las prácticas.
Jornada, vacaciones y duración del contrato
La jornada de tus prácticas debe estar bien clara en el convenio. Normalmente, puede ser parcial o completa, y suele adaptarse a tus estudios. Esto pasa sobre todo en los periodos en que no hay clases. Es muy importante que el tiempo de trabajo efectivo se cumpla y que no te pidan hacer horas extraordinarias. El fin de las prácticas es formarte.
La duración del contrato o del convenio de las prácticas también tiene un límite. Cambia según el tipo de práctica profesional, pero siempre debes tener una fecha de inicio y otra de finalización. Por ejemplo, un contrato para la práctica profesional no puede ser de más de un año.
Sobre las vacaciones, no está tan claro como en un contrato laboral. En las prácticas curriculares, suelen ser en los periodos en los que no hay clases en el centro. Si las prácticas extracurriculares son de larga duración y te pagan, algunas empresas dan días de descanso. Para que puedas disfrutar de estos días debe estar escrito en el convenio.
Conclusión
En resumen, las prácticas profesionales son una parte clave para todo estudiante. Te dan experiencia laboral que hace ver mejor tu currículum y además te ayudan a conocer lo que te gusta hacer. En las prácticas profesionales también puedes hacer amigos y contactos que te servirán más adelante. No importa si estés bajo un convenio o un contrato en prácticas, esta experiencia será la que muestre lo que sabes hacer en el futuro. No pierdas la oportunidad de aprender cosas nuevas, crecer como persona y empezar tu carrera en el mejor camino.
Frequently Asked Questions
¿Cómo encontrar prácticas remuneradas para estudiantes en España?
Para buscar prácticas remuneradas, usa portales de empleo como Talentoteca, las bolsas de trabajo de tu universidad y también LinkedIn. No te olvides de mirar el servicio público de empleo. Las empresas grandes suelen ofrecer programas de contrato en prácticas con buen pago para que la gente joven tenga su primera experiencia laboral de calidad.
¿Las prácticas profesionales cuentan como experiencia laboral?
Sí, claro. Las prácticas profesionales son el primer paso en el mundo laboral y las empresas lo valoran mucho. El certificado de prácticas confirma las funciones desempeñadas y muestra las habilidades que lograste. Este documento es una buena prueba de tu inicio laboral y ayuda a mejorar tu CV.
¿Cómo solicitar prácticas en empresas europeas o en el extranjero?
Para pedir hacer prácticas en una empresa de Europa, busca programas de movilidad internacional como Erasmus+ Prácticas. Hay portales que están hechos para encontrar prácticas fuera de tu país. Haz tu CV siguiendo el formato Europass. También asegúrate de tener un nivel de idioma que te permita aprender y trabajar bien en el lugar donde estarás.
¿Cuánto suele durar un contrato en prácticas?
La duración del contrato para la obtención de la práctica profesional, antes conocido como contrato en prácticas, está controlada por el real decreto-ley. Este contrato no puede durar menos de seis meses. Tampoco debe pasar de un año de duración máxima. El tiempo de jornada laboral puede ser completo o parcial.