Guía completa para trabajar en La Carcel - Sin Fronteras

Guía completa para trabajar en La Carcel

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Key Highlights

  • Para ser funcionario de prisiones en instituciones penitenciarias, tienes que pasar un proceso de oposición.

  • En la mayoría de los puestos de trabajo que hay en un centro penitenciario, se pide al menos el título de bachiller.

  • Hay varias funciones, como ayudantes, personal de vigilancia, juristas, psicólogos y personal sanitario.

  • Una de las cosas que más llama la atención es que el empleo público da estabilidad laboral y también muchas oportunidades de promoción interna.

  • Para acceder, tienes que tener nacionalidad española y no haber sido condenado por delito doloso.

Introducción

¿Alguna vez has pensado cómo es trabajar en un centro penitenciario? Las oposiciones que te permiten entrar en las instituciones penitenciarias se anuncian de forma regular. Esto te da una opción para tener una carrera estable y con propósito. Si tienes la nacionalidad española y te interesa ayudar a la seguridad y rehabilitación, esta guía te mostrará todo lo que necesitas saber. Aquí vas a ver cuáles son los diferentes trabajos que hay, los requisitos para entrar y qué harás en tu día a día.

Requisitos para trabajar en una cárcel en España

Para ser funcionario de prisiones en España, se tiene que cumplir varios requisitos generales que pone la administración pública. Estos requisitos hacen que los candidatos tengan lo que se necesita y sean buenos para este trabajo en el sistema penitenciario.

El proceso de selección es difícil y busca personas que sean responsables y sepan hacer bien su trabajo. Tener la nacionalidad española es lo primero que se pide, pero también hay temas sobre la edad, estudios y condiciones físicas que debes saber antes de prepararte.

Edad, nacionalidad y otros requisitos generales

Uno de los requisitos generales para ser funcionario de prisiones es que debes tener la nacionalidad española. También tienes que tener al menos 16 años y no pasar la edad máxima de jubilación forzosa. Estos puntos son lo primero que tienes que cumplir si quieres formar parte de las convocatorias públicas.

Además, no puedes haber sido condenado por un delito doloso a más de tres años de prisión, salvo que tengas la cancelación de antecedentes penales o la rehabilitación. Así se garantiza la confianza y la integridad en los que trabajan en el sistema penitenciario.

Por último, no debes haber sido separado del servicio en alguna de las administraciones públicas por un expediente disciplinario. Cumplir estos requisitos generales es el primer paso para entrar en el proceso de selección y tener una plaza.

Condiciones médicas y físicas necesarias

Para trabajar en una prisión, no solo tienes que cumplir con los requisitos administrativos. También se pide tener la capacidad funcional necesaria para las tareas que vas a hacer. Esto se revisa con un reconocimiento médico que hace parte del proceso de selección. El examen busca descartar problemas de salud que te impidan hacer bien tu trabajo.

El propósito de este examen es verificar que tienes buena salud para enfrentar las tareas del puesto. Algunas de las exclusiones médicas más comunes son:

  • Problemas de visión o audición que no se pueden corregir.

  • Enfermedades del sistema nervioso que limitan la movilidad.

  • Trastornos mentales graves que pueden afectar el juicio.

Recuerda que estas condiciones las revisa un tribunal médico. Si ya tienes alguna de estas condiciones, lo mejor es leer las bases de la convocatoria. Así puedes ver los detalles y no tener sorpresas cuando pases el proceso de selección.

Documentación y certificados requeridos

Preparar la documentación correcta es muy importante para hacer tu candidatura oficial. Entre los certificados que se piden, el principal es el que muestra tu titulación académica. Puede ser el título de bachiller, el título de técnico o uno igual a esos. Este documento es necesario para poder optar a casi todos los puestos.

También tendrás que mostrar tu Documento Nacional de Identidad (DNI). Este sirve para comprobar tu nacionalidad española y quién eres. Se te pedirá, además, una declaración jurada o una promesa donde digas que no has sido separado de la administración pública.

Por último, necesitas el certificado de antecedentes penales. Este sirve para mostrar que cumples el requisito de no haber sido condenado por delito doloso. Si reúnes estos papeles antes, el proceso de inscripción será mucho más sencillo. Así podrás usar el tiempo en preparar las pruebas.

Estudios y formación para optar a puestos en centros penitenciarios

La formación que necesitas para trabajar en una prisión depende del puesto que buscas. Para entrar en el cuerpo de ayudantes, lo normal es tener el título de bachiller. Si quieres trabajar como jurista o psicólogo, vas a necesitar estudios universitarios.

El Ministerio del Interior es quien se encarga de organizar las oposiciones y de decir qué formación hace falta. Saber de derecho penitenciario te puede ayudar, pero la formación oficial solo la tienes después de pasar la oposición. Aquí puedes ver las opciones de estudio más comunes.

Grado y formación específica recomendada

Para entrar al cuerpo de ayudantes de instituciones penitenciarias, uno debe tener el título de bachiller o un título de técnico parecido. Esto hace que muchas personas puedan buscar un trabajo en el sector público.

Pero, si lo que tú quieres es estar en algún lugar del cuerpo superior de técnicos, vas a necesitar estudios universitarios. La formación necesaria va a depender del puesto para el que te presentes. Entre las titulaciones que más se buscan están estas:

  • Grado en Derecho, que se recomienda para los puestos de juristas.

  • Grado en Psicología, que sirve para tratar y evaluar a los internos.

  • Grado en Trabajo Social o Educación Social, que se usa para llevar programas de reinserción.

No es obligatorio, pero si tienes más formación en criminología, derecho penitenciario o mediación, esto puede contar como una ventaja en tu currículum. Esto también te ayuda a conocer mejor tu trabajo y a estar listo para la oposición y para el trabajo cada día cuando obtengas tu plaza.

Oposiciones y cursos preparatorios

El proceso de oposición es la forma principal de obtener una plaza fija en una prisión. Cada año, se publica la oferta de empleo público donde se dice cuántas vacantes hay. Esto te ayuda a organizarte y empezar la preparación con tiempo. Como esta competencia es grande, la preparación es muy importante.

Muchos que quieren aprobar usan cursos que ayudan a enfrentar el temario. Estos cursos tienen materiales actualizados, exámenes simulados y el apoyo de profesores especializados que conocen bien las pruebas. Tener un método de estudio único y bien organizado hace que la preparación sea más fácil y te ayuda a usar mejor tu tiempo.

Si eliges una academia buena o un preparador, puedes notar la diferencia. Ellos ponen a tu alcance las herramientas necesarias para que seas capaz de entender la legislación, la organización del estado y la conducta humana. Estos son puntos fundamentales que están presentes en el temario de la oferta de empleo público.

Instituciones que ofrecen formación en el ámbito penitenciario

La formación para trabajar en instituciones penitenciarias proviene de diversas fuentes. La principal es la que ofrece el propio Ministerio del Interior a los aspirantes que han superado la fase de oposición, a través de un curso selectivo y un periodo de prácticas.

Además, existen academias privadas especializadas en la preparación de las oposiciones. Estas academias ofrecen temarios actualizados, clases y simulacros. Por otro lado, algunas universidades ofertan posgrados o cursos de especialización en derecho penitenciario, criminología o intervención social, que son una excelente base.

A continuación, se presenta una tabla con los tipos de instituciones y la formación que ofrecen:

Tipo de Institución

Formación Ofrecida

Administraciones Públicas (Ministerio del Interior)

Curso selectivo y periodo de prácticas para funcionarios aprobados.

Academias de Oposiciones

Cursos preparatorios, temarios, simulacros de examen y tutorías personalizadas.

Universidades

Grados (Derecho, Psicología), másteres y posgrados en criminología, derecho penitenciario e intervención.

Puestos de trabajo disponibles dentro de una prisión

En un centro penitenciario, hay diferentes puestos de trabajo y cada uno tiene su papel y tareas. El grupo que tiene más personas es el Cuerpo de Ayudantes de Instituciones Penitenciarias. Este cuerpo se ocupa de vigilar a los internos y de hacer tareas administrativas.

Pero, dentro de instituciones penitenciarias, no solo están los ayudantes de instituciones penitenciarias. Hay otros perfiles que son muy importantes y ayudan a que todo funcione bien y a tratar a los internos. Abajo te contamos algunos de los trabajos más destacados, desde el personal de vigilancia hasta quienes trabajan en salud y educación.

Funcionario de prisiones y personal de vigilancia

El funcionario de prisiones del cuerpo de ayudantes de instituciones penitenciarias es la persona que más se ve en el centro. El trabajo de ayudantes de instituciones penitenciarias está en dos partes. Una es la vigilancia. La otra es el trabajo en oficinas. Los que están en vigilancia son los que tratan más y de forma constante con los internos.

Las tareas de vigilancia son muy importantes para tener orden y seguridad en el centro. Las tareas que suelen hacer son:

  • Supervisar lo que hacen los reclusos.

  • Hacer que todos sigan las normas del centro.

  • Cuidar el bienestar y la seguridad de las personas en prisión.

En las instituciones penitenciarias hay también cargos más altos dentro del cuerpo de ayudantes de instituciones penitenciarias. Por ejemplo, el jefe de servicios. El jefe de servicios dirige al personal de vigilancia. Además, se encarga de gestionar los incidentes que pasan cada día. Así se asegura de que todo marche bien.

Personal sanitario, social y educativo

El personal que trabaja en instituciones penitenciarias es muy importante para cuidar la salud de los internos. El equipo de salud está formado por el facultativo de sanidad penitenciaria y los enfermeros de instituciones penitenciarias. Ellos se encargan de prevenir, detectar y tratar las enfermedades que puedan aparecer dentro del módulo de enfermería.

Por otra parte, los profesionales de lo social y educativo tienen un papel muy necesario en la reinserción social de los internos. Los educadores sociales y trabajadores sociales crean y llevan a cabo programas para enseñar, hacer deporte y participar en la cultura. Todo esto ayuda a que los internos aprendan habilidades y valores que les ayuden al salir de prisión.

Estos trabajadores también colaboran de forma cercana con psicólogos y pedagogos. Juntos ven qué necesita cada interno y planifican lo mejor para cada caso. Así, el paso de los internos por la cárcel puede ser un tiempo para crecer y prepararse para una vida diferente fuera.

Administrativos y otros profesionales

Además de la vigilancia y el tratamiento, la gestión administrativa es lo que hace que el centro penitenciario funcione cada día. Hay empleados en oficinas, en su mayoría del cuerpo de ayudantes, que se encargan de las tareas burocráticas que el centro necesita para seguir adelante.

Estas personas trabajan bajo la dirección del jefe de oficinas, y sus tareas más importantes son:

  • Manejar los expedientes de los internos.

  • Tramitar permisos, comunicaciones y otros procesos.

En las oficinas también se realiza la gestión de personal, la contabilidad y temas logísticos. Aparte, hay más trabajadores en el centro penitenciario, como electricistas, fontaneros y monitores de talleres, que se contratan como personal laboral para cubrir todas las necesidades que el lugar pueda tener.

El proceso de oposiciones para ser funcionario de prisiones

Las oposiciones de funcionario de prisiones son el camino que usan más personas para tener una plaza fija. El proceso de selección tiene varias pruebas. Estas pruebas están hechas para ver tu conocimiento teórico, tu forma física y tu salud. La fase de oposición es la más difícil. Para pasarla, tienes que prepararte muy bien.

El temario suele tener temas como derecho penitenciario, derecho penal, conducta humana y derecho administrativo general. Si pasas esta fase, puedes entrar en un periodo de prácticas con sueldo. Después, te mostramos las etapas de este proceso que es muy competitivo.

Fases del proceso selectivo

El proceso de selección para ser funcionario de prisiones tiene varias etapas donde muchos candidatos son eliminados. La primera etapa es la fase de oposición. Aquí tienes que mostrar todo el conocimiento que tienes. Además, hay pruebas físicas y médicas que tienes que pasar.

Después de esta etapa, los que consiguen plaza empiezan un tiempo de formación. Esta formación tiene dos partes:

  • Un curso teórico, en el que recibes clases sobre el trabajo penitenciario.

  • Un periodo de prácticas en un centro penitenciario, donde usas lo que aprendiste y ves cómo es el día a día en el trabajo.

El periodo de prácticas es pagado y cuentas con un tutor. Si finalizas bien estas prácticas, te conviertes en funcionario de carrera y te darán tu destino final. Todo el proceso de selección ayuda a que solo las personas mejor preparadas entren al cuerpo y puedan trabajar en un centro penitenciario.

Temario y pruebas

El temario de la oposición para ayudantes de instituciones penitenciarias es largo y toca diferentes temas. Suele estar dividido en varios bloques. Estos incluyen la organización del Estado, derecho administrativo, derecho penal, derecho penitenciario y conducta humana.

Las pruebas de conocimiento casi siempre tienen cuestionarios con preguntas tipo test. Para pasar, es importante estudiar el temario de la oposición con materiales actualizados. También ayuda mucho practicar con exámenes de años anteriores. Normalmente, las pruebas que hay son dos:

  • Un cuestionario con preguntas sobre todo el temario de la oposición.

  • Una prueba de supuestos prácticos, donde tienes que usar la teoría en casos reales que pueden pasar en instituciones penitenciarias.

Además de los exámenes teóricos, hay una prueba médica para ver si tienes las condiciones físicas y psicológicas necesarias. Una buena preparación para este trabajo tiene que cubrir todos estos puntos.

Modalidades de acceso: online y presencial

El acceso para ser funcionario de prisiones se hace por medio de un proceso de oposición, que se lleva a cabo de forma presencial. Las pruebas de examen, tanto las teóricas como las prácticas, y también el reconocimiento médico, necesitan que vayas de forma física al lugar que te indican y en la fecha que esté marcada en la convocatoria.

Pero, la forma en la que te preparas para estas oposiciones puede adaptarse a tu vida. Hoy puedes elegir cómo estudiar y prepararte para el proceso de oposición y para poder trabajar algún día en un centro penitenciario:

  • Acceso presencial: Ir a una academia te ayuda a tener un horario fijo y a estar en contacto con profesores y otros que también preparan la oposición.

  • Acceso online: Muchas academias ahora tienen cursos por Internet con clases grabadas, tutorías por video o chat y materiales digitales. Esto te deja estudiar a tu ritmo y en cualquier momento desde casa.

Recuerda que esto solo es válido para la parte de preparación. El proceso de oposición como tal y el trabajo en el centro penitenciario siempre serán presenciales, así como el reconocimiento médico.

Funciones principales y responsabilidades diarias en la cárcel

El ejercicio de funciones en un centro penitenciario puede ser diferente según el puesto que tengas. Si trabajas en el área de vigilancia, la jornada se basa en asegurar la seguridad y controlar a los internos. El personal de oficina, por otro lado, se encarga de tareas administrativas.

Las responsabilidades del día a día son exigentes. Estas tareas piden ser profesionales y tener ganas de ayudar. Tanto en las tareas de vigilancia como en las actividades educativas, cada acción cuenta para lograr lo más importante: mantener el orden y apoyar la reinserción de las personas. Aquí te mostramos más sobre estas funciones.

Tareas de seguridad y control

La tarea principal de quienes trabajan en vigilancia es cuidar la seguridad interior del centro penitenciario. Esto quiere decir que ellos están siempre atentos y controlan a los internos. Lo hacen para evitar peleas, fugas o cualquier problema en el centro. El hecho de que estén presentes ayuda a que los internos no causen problemas y su forma de actuar es muy importante si hay algún incidente.

Las tareas de vigilancia cambian según el lugar en el centro penitenciario. Algunas de las tareas más comunes son:

  • Hacer recuentos periódicos de los internos.

  • Controlar los accesos y las comunicaciones, como las visitas de familiares.

Estos trabajadores también vigilan que se cumplan los horarios y las normas de convivencia. Organizan los traslados de internos dentro del centro penitenciario y hacen revisiones o inspecciones de celdas cuando hace falta. Su trabajo ayuda a que todos dentro del centro estén bien y seguros.

Intervención educativa y social

Más allá de la seguridad, una de las tareas más importantes del sistema penitenciario es la reinserción social. En esto, la intervención educativa y social toma un papel clave, con la ayuda de educadores, trabajadores sociales, psicólogos y otros expertos. Ellos se ocupan de dar a los internos herramientas para su vida fuera de prisión.

Estos grupos preparan y llevan a cabo programas formativos, culturales, deportivos y terapéuticos. Buscan trabajar sobre las causas que llevaron a cometer delitos y ayudar a mejorar la conducta humana y las habilidades sociales y laborales de los internos.

Analizan el avance de cada persona privada de libertad, escriben informes para los equipos de tratamiento y unen fuerzas para hacer un plan de ayuda personal para cada uno. Su trabajo es clave para que la prisión tenga un sentido más allá del castigo, centrado en la reinserción social y la mejora de la conducta humana.

Gestión administrativa y atención al interno

Las tareas administrativas son muy importantes y hacen que todo funcione bien. El personal de oficinas tiene a su cargo muchas gestiones y trámites necesarios para la organización del centro y la vida de los internos.

El trato con los internos es una parte clave de este trabajo. Ellos gestionan lo que los internos piden, les informan sobre su situación en la cárcel y hacen los trámites necesarios para su día a día. Algunas de estas tareas son:

  • Gestionar el economato, donde los internos pueden comprar sus productos.

  • Tramitar permisos para salir, conversaciones con el exterior y citas con otros profesionales.

Además, el área administrativa se ocupa de la gestión de personal, los números del centro y todo lo que tiene que ver con la logística. Aunque este trabajo no siempre se ve, es muy necesario para que la institución funcione de la mejor manera.

Ventajas y desventajas de trabajar en centros penitenciarios

Trabajar en un centro penitenciario tiene varias ventajas. Una de las más importantes es la estabilidad laboral que viene con el empleo público. Cuando consigues tu puesto, tienes un trabajo fijo para toda la vida. El salario está seguro y también hay opciones de promoción interna.

Pero, hay que decir que este trabajo también tiene retos. El ambiente puede ser tenso y te pide mucho en lo emocional. Antes de elegir esta carrera, es bueno pensar en todo. Debes mirar tanto los puntos buenos como los difíciles para tomar una decisión clara sobre tu vida profesional y personal.

Palabras clave: centro penitenciario, empleo público, promoción interna, estabilidad laboral.

Beneficios y retribuciones laborales

Uno de los puntos que más gusta de trabajar como funcionarios de prisiones son los beneficios en el trabajo. El sueldo para un funcionario de prisiones es bueno. Se sigue lo que marca la administración pública. Un ayudante puede ganar entre 20.000 y 30.000 euros brutos al año. Si llevas más tiempo o cambias de sitio, el sueldo puede subir.

Aparte del sueldo, cuentas con muy buenas opciones de descanso. Como funcionario de prisiones, tienes muchos días libres al año. Estos días incluyen las vacaciones y también algunos días de asuntos propios. Si los turnos lo permiten, puedes tener varios días libres seguidos.

Otros puntos buenos de ser funcionarios de prisiones:

  • Hay horarios flexibles en algunas partes del trabajo, como turnos largos que dejan muchos días libres seguidos.

  • Puedes pedir una excedencia si la necesitas.

  • Tienes un buen plan de pensiones y seguro médico, gracias al mutualismo administrativo.

Retos y consideraciones personales

El trabajo penitenciario trae muchos retos personales que hay que tener en cuenta. El entorno de la cárcel puede causar mucho estrés y gran carga emocional. Cada día, se debe lidiar con situaciones de tensión, problemas y las duras realidades que hay en la prisión. Para esto, se necesita mucha fuerza de mente y equilibrio.

En este trabajo, hace falta ser firme, pero también tener empatía. Entender la conducta humana cuando las personas pierden su libertad no es fácil. Esto puede afectar a nivel personal. Hay que estar preparado para mantener la calma, incluso en momentos de mucha presión, y también saber tomar decisiones rápidas y justas.

Por eso, es muy importante tener ganas de servir a la gente y confiar en la reparación de quienes están presos. Si no estás seguro de que puedes soportar la parte psicológica del trabajo, puede que este no sea el mejor camino para ti. La resiliencia y la inteligencia emocional son cualidades clave para todos los que eligen el trabajo penitenciario.

Conciliación y desarrollo profesional

La conciliación laboral es uno de los puntos fuertes de trabajar en instituciones penitenciarias, sobre todo en vigilancia. Los turnos pueden ser de noche o en fines de semana, pero el sistema de trabajo permite acumular varios días libres seguidos. Esto ayuda a organizar la vida personal y la vida familiar.

Para el desarrollo profesional, la promoción interna da muchas opciones para crecer. Hay oportunidades de subir a puestos con más responsabilidad y mejor salario. Cuando entras, puedes optar a:

  • El Cuerpo Especial de Instituciones Penitenciarias (aquí hay puestos de gestión, como jefe de servicios o subdirector).

  • El Cuerpo Superior de Técnicos, si tienes la titulación universitaria necesaria.

La posibilidad de seguir creciendo hace que este trabajo en prisiones sea bueno para empezar una carrera a largo plazo. Puedes avanzar y especializarte en lo que más te gusta, según tus capacidades. También te permite tener un futuro profesional activo, con cambios y desarrollo continuo.

Conclusión

Convertirse en funcionario de prisiones puede ser una buena opción de trabajo. Es un empleo público que te da estabilidad y te permite ayudar a la seguridad y al trabajo de rehabilitación dentro de un centro penitenciario. Si cumples los requisitos y te ves listo para tomar las responsabilidades, las instituciones penitenciarias tienen para ti una carrera con futuro y mucho sentido. Esperamos que esta guía te haya aclarado todas las dudas y te motive a dar ese primer paso.

Frequently Asked Questions

¿Se pueden encontrar trabajos para internos dentro de las prisiones?

Sí, en un centro penitenciario, los internos pueden tener puestos de trabajo que son remunerados. El trabajo penitenciario es muy importante en los programas de reinserción social. Esto les ayuda a aprender habilidades, obtener un sueldo y rebajar sus penas privativas de libertad. Así, se preparan mejor para cuando salgan y vuelvan a la sociedad.

¿Qué opciones hay para acceder a puestos de trabajo en prisiones de manera online o presencial?

Para conseguir un puesto en la administración pública, como los que hay en prisiones, hay que pasar por un proceso de oposición. Este proceso se hace siempre en persona. Pero para prepararte para las pruebas, puedes elegir la forma que más te convenga. Puedes estudiar online con cursos a distancia o ir a clases presenciales en academias que se especializan en esto.

¿Cómo es la jornada laboral y los permisos de un funcionario en la cárcel?

La jornada laboral en un centro penitenciario cambia de acuerdo al puesto. El personal de vigilancia trabaja en turnos. Esto quiere decir que muchas veces tienen que estar en noches y también en fines de semana. A cambio, tienen varios días libres juntos. También tienen muchas vacaciones y cuentan con días para asuntos propios.