Guía completa para trabajar en Cooperativa - Sin Fronteras

Guía completa para trabajar en Cooperativa

Autor de la publicación

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Key Highlights

Trabajar en una cooperativa te da una experiencia de trabajo diferente y muy buena. Si vas a pensar en esto, aquí tienes los puntos más importantes que debes saber:

  • Las sociedades cooperativas ponen primero a las personas y tienen un modelo donde tú puedes ser socio trabajador, tener voz y voto.

  • Hay varios tipos, como las cooperativas de trabajo asociado. En ellas, los socios llevan su trabajo al grupo.

  • La estructura se basa en el consejo rector y la asamblea general. De esa forma, la gestión es democrática.

  • Puedes encontrar trabajo en estos lugares por medio de portales de empleo y también en las webs que tienen las propias cooperativas.

  • Para formar parte, es importante que tú compartas los valores de colaboración y compromiso que hay en el movimiento cooperativo.

  • Las cooperativas se apuntan en el registro de sociedades cooperativas. Así, se legalizan y pueden funcionar.

Introducción

¿Quieres encontrar un trabajo que sea diferente y te dé más? Las sociedades cooperativas te ofrecen esto, porque ponen a las personas primero. Aquí, el trabajo tiene sentido y los beneficios se comparten de manera justa. No solo quieren ganar dinero, la actividad cooperativizada piensa en el interés general y en el bienestar de los miembros y la comunidad. Este tipo de movimiento cooperativo ayuda a crear lugares de trabajo más justos, seguros y donde todos pueden participar. Mira cómo puedes ser parte de este modelo.

Qué es una cooperativa y cómo funciona en España

Una sociedad cooperativa es una empresa donde los socios toman las decisiones en grupo. Estas personas se unen para cubrir sus necesidades económicas, sociales y culturales. La sociedad cooperativa piensa primero en las personas. Se busca el bienestar y el desarrollo de cada socio en un lugar donde todos se respetan.

En España, la sociedad cooperativa sigue lo que dice la ley de cooperativas. Esta ley marca las reglas para crearla y cómo debe funcionar. Parte de eso es que los socios estén registrados en la seguridad social. Además, la organización de la sociedad cooperativa permite que todos puedan participar de forma activa. Ahora vamos a ver sus principios, su forma de organizarse y qué cambia con respecto a una empresa normal.

Principios y valores cooperativos

Los valores cooperativos son muy importantes en este modelo de negocio. Se basan en la ayuda entre todos, la responsabilidad, la democracia, la equidad y la solidaridad. Estos valores muestran un compromiso con el interés general, donde el bienestar de los empleados y de la comunidad se pone por delante del dinero. Las cooperativas ayudan a crear un entorno donde hay respeto, reconocimiento y se escucha a todos.

Si tú quieres formar parte de una cooperativa, es bueno que tengas estos valores. Se busca gente con ganas de colaborar, con compromiso y que quiera ayudar activamente en el proyecto común. ¿Crees que disfrutas trabajar en grupo y tu objetivo es contribuir a algo compartido? Entonces, este puede ser un lugar perfecto para ti.

El movimiento cooperativo impulsa una forma de trabajo más humana y sostenible. Al entrar en una cooperativa, no solo tienes un empleo. Comienzas a trabajar de una forma que quiere lograr un cambio bueno en la sociedad, tratando de construir un futuro más justo para todos.

Estructura organizativa de las cooperativas

La organización de una cooperativa funciona de forma democrática. Todos los socios tienen voz y voto en las decisiones. La máxima autoridad es la asamblea general, y aquí, todos los miembros pueden participar cuando hay que tomar decisiones importantes. La asamblea general elige al consejo rector. El consejo rector es quien maneja la cooperativa cada día y ve que se cumplan los objetivos y valores que la gente acordó.

Además de estos grupos principales, en algunos casos también está el comité de recursos. El comité de recursos resuelve problemas o quejas internas. Así, todos los socios tienen un proceso justo. Con esta estructura, todo es claro. Así, se protegen los intereses de los socios.

En muchos casos, los empleados también son socios. Ellos pueden hacer trabajos muy distintos. Según la cooperativa, pueden estar en tiendas, en el trabajo de logística, oficinas, comunicación, marketing o administración. Lo importante es que todos ayudan a que el proyecto tenga éxito.

Diferencias clave entre cooperativa y empresa tradicional

La principal diferencia entre una cooperativa y una empresa tradicional radica en su propósito y estructura de propiedad. Mientras que una empresa convencional busca maximizar el beneficio para sus accionistas, una cooperativa tiene como objetivo principal satisfacer las necesidades de sus socios y de la comunidad, reinvirtiendo los excedentes en su desarrollo. Aquí, los trabajadores pueden ser dueños de la empresa.

En una cooperativa, los socios aportan un capital social para formar parte y tienen derecho a participar en la gestión y a recibir un retorno cooperativo, que es la parte de los beneficios que les corresponde. Esto contrasta con el modelo tradicional, donde los empleados tienen un contrato de trabajo pero no suelen participar en las decisiones ni en los beneficios más allá de su salario.

Para ilustrarlo mejor, aquí tienes una tabla comparativa:

Característica

Cooperativa

Empresa Tradicional

Propiedad

De los socios (trabajadores, consumidores, etc.)

De accionistas o propietarios externos

Toma de decisiones

Democrática (un socio, un voto)

Jerárquica, basada en el capital aportado

Objetivo principal

Satisfacer las necesidades de los socios

Maximizar el beneficio económico

Reparto de beneficios

Retorno cooperativo entre los socios

Dividendos para los accionistas

Relación laboral

Los trabajadores pueden ser socios

Empleados con contrato de trabajo

Tipos de cooperativas donde puedes trabajar

El mundo de las sociedades cooperativas es muy grande y tiene presencia en casi todos los sectores económicos. No todas son iguales, ya que se diferencian por la actividad que hacen y por el tipo de socios que tienen. Esto te da una opción muy amplia para elegir un trabajo que vaya con tu perfil profesional y lo que tú buscas.

Hay cooperativas de trabajo, en las que los socios son los mismos empleados, y también cooperativas de consumo o agrarias. Por lo general, se llaman cooperativas de primer grado cuando sus socios son personas físicas o jurídicas. A las que están formadas por otras cooperativas se les dice cooperativas de segundo grado. Más adelante, vamos a ver algunos de los tipos de cooperativas que son más comunes.

Cooperativas de trabajo asociado

Las cooperativas de trabajo asociado son uno de los tipos de cooperativas de trabajo más conocidos. En este modelo, lo principal es dar a los socios trabajadores un empleo con buenas condiciones. Los socios trabajadores de las cooperativas de trabajo asociado trabajan juntos para hacer productos o dar servicios a otras personas. Todos ayudan a gestionar la empresa entre ellos.

Una ventaja importante de ser parte de estas cooperativas de trabajo es tener más estabilidad en el empleo. Por ejemplo, en algunas grandes cooperativas de trabajo asociado, más del 96% de sus trabajadores son fijos o son socios trabajadores. Esto muestra que la empresa se preocupa de ACERCA de las personas y busca mejorar su calidad de vida. Es algo distinto a lo que pasa en hold otras áreas donde el empleo suele ser más temporal.

Ser socio trabajador no significa solo tener trabajo, sino también tomar parte activa en decidir sobre la empresa. Puedes hablar y votar sobre la gestión, y también eres parte de los que reciben los beneficios. Esto ayuda a que el sentido de unión y el compromiso entre los socios trabajadores de las cooperativas de trabajo asociado sean más grandes.

Cooperativas de consumo

Las cooperativas de consumo tienen como meta principal dar bienes y servicios de calidad a sus socios, y hacerlo en las mejores condiciones. Un ejemplo claro de esto son los supermercados cooperativos. Ellos buscan mostrar productos de calidad y a precios justos, tanto para el que compra como para el que produce.

Aunque estas cooperativas tienen como fin servir a los socios consumidores, también necesitan tener una plantilla para poder funcionar. Por eso, dan trabajo a muchas personas y tienen una forma de organización donde las personas son el centro. En estas empresas, también hay socios trabajadores. Ellos tienen un doble papel: son empleados y, a la vez, copropietarios.

Trabajar en una cooperativa de consumo te deja ser parte de una organización que se preocupa mucho por los empleados y también tiene gran influencia en la comunidad. Tú ayudas a crear un modelo donde el consumo es más responsable y sostenible. La calidad y la igualdad son muy importantes para todos los que forman parte del grupo.

Cooperativas agrarias y otras especializadas

El modelo cooperativo funciona para muchos sectores. Por eso existen entidades que están muy centradas en una área. Las cooperativas agrarias son un buen ejemplo. En ellas, los agricultores y ganaderos trabajan juntos para vender sus productos. También compran insumos y mejoran sus procesos de producción como equipo. Por ejemplo, un grupo se puede unir en una bodega cooperativa.

No solo hay cooperativas en el sector primario. También puedes ver cooperativas en educación, consultoría, industria farmacéutica y comunicación. Esta especialización ayuda a los profesionales a trabajar y crecer juntos en el área que conocen bien. Lo hacen siguiendo las ideas del cooperativismo.

Algunos sectores donde se pueden encontrar cooperativas especializadas son:

  • Educación: Colegios y centros de formación llevados por profesores y familias.

  • Servicios: Empresas de marketing, tecnología o consultoría creadas por trabajadores del sector.

  • Salud: Cooperativas farmacéuticas o de servicios sanitarios.

Estas entidades pueden ser de primer grado. También pueden unirse en cooperativas de segundo grado para ser más fuertes y competir mejor en el mercado.

Requisitos para trabajar en una cooperativa

Para poder trabajar en una cooperativa, no solo es importante tener habilidades técnicas. La formación y la experiencia cuentan, pero lo que más se busca es que encajes con la cultura y los valores de la cooperativa. Aquí, quieren que tú no solo estés buscando un empleo, sino que quieras formar parte de un proyecto en grupo.

En muchos casos, este camino lleva a que te conviertas en socio trabajador. Esto quiere decir que debes pasar por algunos trámites y asumir un compromiso que será a largo plazo. La pérdida de la condición de socio trabajador está regulada para que se proteja tanto a la persona como a la cooperativa. Más abajo te mostramos los documentos que necesitas y qué habilidades son las más buscadas para el puesto.

Documentación básica y trámites legales

El proceso para trabajar en una cooperativa y ser socio lleva unos pasos. Se necesita hacer trámites y puede que firmes un contrato de trabajo al inicio. Para ser socio, hay que firmar unos papeles y dar una parte de dinero al capital social. Esto depende de cómo está escrito en los estatutos de la cooperativa.

Como en todo trabajo, es clave estar dado de alta en la seguridad social. La cooperativa se encargará de esto. Así tienes cobertura y cotizas bien. También, la cooperativa debe estar inscrita en el registro de sociedades cooperativas y ser legal. Esto hace que todo sea correcto y seguro.

La lista de documentos que podrías tener que presentar:

  • Documento Nacional de Identidad (DNI) o uno parecido.

  • Número de la seguridad social.

  • Papeles para mostrar tu formación y el tiempo que has trabajado antes.

Es bueno conocer los estatutos de la sociedad cooperativa, porque ahí está todo sobre los derechos y deberes de los socios.

Formación y competencias recomendadas

Aunque la formación para tu trabajo es muy importante, en las cooperativas se ve mucho el valor de las competencias transversales. Se busca a personas que tengan un buen trabajo en equipo, que puedan hablar bien y que tengan ganas de ayudar. Es clave poder colaborar y tomar decisiones juntos, porque en estos lugares todos pueden opinar y participar.

Hay muchas cooperativas que ayudan a que la gente que trabaja ahí crezca. Te dan formación para tu puesto y esto se hace durante el horario de trabajo para que puedas avanzar en tu carrera. No solo enseñan cosas técnicas, sino que también dan formación sobre cómo dirigir y cómo manejar grupos. Así los socios están listos para tener nuevas responsabilidades en la actividad cooperativizada.

Algunas de las competencias que se valoran más son:

  • Trabajo en equipo: Saber colaborar y construir las cosas con otros.

  • Compromiso: Ser parte y apoyar los valores y metas del grupo.

  • Flexibilidad: Poder adaptarte al tipo de tareas y puestos.

Si tienes especiales condiciones profesionales en tu sector y también tienes estas habilidades, serás uno de los candidatos que más podrían elegir.

Experiencia profesional: ¿es imprescindible?

La necesidad de tener experiencia profesional previa depende mucho del tipo de puesto que quieras conseguir. Igual que en empresas normales, hay opciones para todos. Hay cargos de dirección que piden mucho tiempo de trabajo, pero también hay vacantes para personas sin experiencia o en prácticas. Por eso, la experiencia no es siempre algo que tienes que tener.

Muchas cooperativas buscan gente joven y dan oportunidades para el primer trabajo. Ellos piensan que la actitud y el potencial de la persona también son muy importantes junto al currículum. Les gusta cuando alguien quiere aprender y estar mucho tiempo en el proyecto, así que puede ser un buen lugar para comenzar tu vida laboral.

En muchas ocasiones, hay un período de prueba, incluso cuando la persona puede ser socio después. Este tiempo es para que la cooperativa y el candidato vean si pueden trabajar bien juntos. No solo se mira el trabajo, también si el candidato puede adaptarse a la forma de trabajo en equipo. Este momento deja que muestres lo que puedes hacer y que demuestres si de verdad encajas en los valores del grupo.

Proceso para encontrar empleo en una cooperativa

Encontrar empleo en una cooperativa es parecido a buscar trabajo en cualquier empresa, pero hay algunos detalles que lo hacen diferente. Las cooperativas suelen buscar personas que quieran trabajar en cuenta ajena o como socios. También les gusta elegir a gente que tenga ganas de crecer y que esté de acuerdo con su visión de trabajo y con su forma de hacer las cosas. Por eso, el proceso de selección es muy cuidadoso.

En las cooperativas puedes encontrar puestos de trabajo para trabajar en cuenta ajena o bien para unirte como socio. Lo importante es saber dónde buscar y cómo mostrar tu candidatura. Así puedes destacar lo mucho que te identificas con el modelo cooperativo. Aquí te damos algunos consejos para que tu búsqueda de empleo sea más fácil y exitosa.

Dónde buscar ofertas de empleo en cooperativas

Para buscar puestos de trabajo en cooperativas, una de las mejores formas es ir directamente a sus páginas web. Muchas de ellas, sobre todo las más grandes, tienen un Portal de Empleo. Ahí, publican puestos de trabajo que tienen disponibles y te dejan registrar tu perfil para otras oportunidades. Es una manera directa de decir que te interesa el trabajo.

Otra buena forma es usar portales de empleo generales como LinkedIn. Si escribes la palabra cooperativa en el buscador, puedes encontrar muchos puestos de trabajo en toda España. Estos sitios web también tienen alertas para que recibas mensajes cuando salga un puesto de trabajo que se ajuste a tu perfil.

También es importante tener en cuenta otras fuentes:

  • Federaciones de cooperativas: Las federaciones de cada zona o las que trabajan en un solo sector, a menudo tienen bolsas con puestos de trabajo.

  • Servicios públicos de empleo: A veces, la administración pública gestiona ofertas de cooperativas de la zona.

  • Red de contactos: Hablar con otras personas y usar tus contactos siempre es buena idea.

Cómo enviar tu currículum a una cooperativa

Cuando envíes tu currículum a una cooperativa, es importante adaptarlo. Debes mostrar tanto tus habilidades técnicas como tu lado humano y de trabajo con otros. Aquí, a diferencia de una empresa normal, se valora mucho que puedas trabajar en equipo y te interese un modelo donde todos pueden participar en las decisiones.

En tu currículum o carta de presentación, di claramente por qué quieres estar en la cooperativa. Explica qué te gusta de sus valores, como la democracia, la equidad o el deseo de ayudar a la comunidad. Así, vas a mostrar que comprendes y también compartes su forma de pensar. Esto hace que tengas más posibilidades de ser uno de sus socios trabajadores.

Sigue estos consejos sencillos cuando mandes tu solicitud:

  • Regístrate en su portal: Si la cooperativa tiene uno, úsalo. Pon toda tu información personal y profesional.

  • Personaliza tu CV: Destaca experiencias de voluntariado, trabajo en equipo o liderazgo en algún proyecto.

  • Cuida la carta de presentación: Relaciona tus valores con los que tiene la cooperativa.

Consejos para destacar en el proceso de selección

El proceso para entrar en una cooperativa suele mirar tanto lo que sabes hacer como la forma en que actúas. Para destacar entre los demás, es importante que muestres, desde el primer momento, que vas con la cultura de la cooperativa. Busca información sobre la cooperativa: qué historia tiene, cuál es su misión, qué valores sigue y en qué proyectos trabaja. Que vean que has hecho este trabajo antes de ir, dará una muy buena impresión.

Cuando estés en la entrevista, no solo respondas a las preguntas. Demuestra que tienes interés de verdad. Pregunta sobre cómo participan los socios, cómo son las asambleas o cómo se toman las decisiones. Con esto, harás ver que no buscas solo un sueldo, sino que tienes ganas de ser parte del plan a largo plazo.

Para brillar en este proceso, recuerda estos puntos:

  • Enfatiza tus habilidades blandas: Di que puedes trabajar en grupo, que sabes comunicarte y resolver problemas cuando haya uno.

  • Muestra tu motivación: Cuenta por qué te importa mucho un modelo donde todos pueden opinar y decidir.

  • Sé tú mismo: Ser auténtico es muy importante. Ellos buscan a alguien que de verdad sea parte de su equipo.

Aunque entres bajo el régimen general, mostrar que puedes ser un futuro socio es siempre una buena idea.

Ventajas de trabajar en una cooperativa

Elegir un empleo en una cooperativa trae muchas ventajas que no se quedan solo en el sueldo. Este tipo de trabajo asociado busca que los miembros tengan una vida mejor, dándoles más seguridad, participación y un buen equilibrio entre el trabajo y la vida personal.

En una cooperativa, hay más estabilidad en el empleo y se vive un buen ambiente con las personas. Los miembros tienen la opción de ayudar a tomar decisiones importantes de la empresa y eso da un trato más justo y humano. Aquí te contamos algunos de los beneficios más importantes, como la facilidad para conciliar y que, en la mayoría de los casos, no se hace una imputación de pérdidas al socio.

Estabilidad laboral y participación democrática

Una de las ventajas más importantes de trabajar en una cooperativa es la estabilidad en el trabajo. En estas empresas, se busca tener empleos de buena calidad y que duren mucho tiempo. No es raro ver que en la cooperativa, más del 95 % de las personas son parte fija de la plantilla o socias trabajadoras. Esto da mucha tranquilidad y seguridad, algo que no es fácil encontrar en el mercado del trabajo hoy.

A este compromiso con la estabilidad se suma la participación democrática. Si eres socio, no eres solo un empleado. Tienes voz y voto en las grandes decisiones de la empresa. Puedes influir en lo que se hace y en cómo se gestionan las cosas en la organización. Esto hace que las personas se comprometan más y se sientan parte del grupo, porque el éxito de la cooperativa es el de todos sus miembros.

El trabajo en una cooperativa junta la seguridad laboral y la opción de, de verdad, tomar parte en la gestión. Así se crea un ambiente laboral justo y que motiva. Sabes que tu opinión vale y que, con tu esfuerzo, ayudas de forma directa al bien de todos. Esto hace que el trabajo sea algo mejor y más importante para cada uno.

Desarrollo profesional dentro de la cooperativa

Las cooperativas ponen esfuerzo en ayudar a sus miembros a crecer en lo profesional. Ellas saben que lo más valioso es la gente y el talento que tienen. Por eso, en la mayoría de los casos, dan capacitación para que cada puesto tenga lo que necesita. Esta formación ocurre en horario de trabajo, así tú puedes aprender y mejorar en tus tareas sin perder horas personales.

También ayudan a sus personas a crecer dentro de la misma organización. Hay muchas cooperativas con sistemas para subir de puesto o cambiar de área. Casi siempre, llenan la mayoría de sus vacantes con gente que ya trabaja en el lugar. Así, tienes oportunidades reales de avanzar y tomar más responsabilidades sin salir y buscar trabajo en otra empresa.

Al final, los beneficios económicos se reparten. Además de un sueldo bueno, quienes son socios de la cooperativa normalmente reciben un retorno cooperativo, que es una parte de las ganancias. Esta forma de compartir lo que se gana, junto a la oportunidad de crecer en el régimen general, hace que tu desarrollo profesional también sea mejorando tu economía.

Conciliación, igualdad y ambiente de trabajo colaborativo

La conciliación entre la vida personal y profesional es algo que muchas cooperativas buscan como una de sus metas principales. Toman acciones claras, no solo palabras, para lograrlo. Algunas cooperativas tienen más de 75 medidas en sus catálogos, lo que muestra el compromiso que tienen con el bienestar de todo su equipo.

Las acciones para ayudar a la conciliación incluyen:

  • Más días de vacaciones: Por ejemplo, hay cooperativas que dan cinco semanas de vacaciones al año.

  • Jornadas laborales mejor organizadas: Un ejemplo puede ser la semana laboral de cinco días para que sea más fácil descansar.

  • Servicios de apoyo: Ofrecen asistencia médica online 24 horas y ayudan a familias que tienen necesidades especiales.

Además de pensar en la conciliación, la igualdad es muy importante para estas cooperativas. Hay muchas que crean planes de igualdad. Así buscan evitar las diferencias de género y lograr que tanto hombres como mujeres puedan tener las mismas chances. Todo esto ayuda a formar un lugar de trabajo en el que todos y todas colaboran y se respetan. Las personas se sienten valoradas y saben que los apoyan en lo que necesitan.

Conclusión

En resumen, trabajar en una cooperativa de trabajo puede ser muy buena opción. No es solo un empleo, en este tipo de lugar tú puedes llegar a ser socio trabajador y tener parte en algo con un propósito. Este modelo pone a las personas y el interés general en el centro. Aquí, tú tienes más estabilidad, puedes participar en las decisiones, y estar en un espacio justo y con buena colaboración. Si lo que quieres es crecer en lo personal y profesional, y que tu voz sea tomada en cuenta, el mundo de las cooperativas de trabajo te da esa oportunidad y es una elección buena para todos.